lunes, 10 de diciembre de 2018

Entrega final del taller de tesis

A continuación adjunto el link de mi entrega final del taller de tesis 

https://www.youtube.com/watch?v=EejiqtrMvPE&feature=youtu.be


miércoles, 3 de octubre de 2018

Los pasajeros

Un río. Una embarcación sencilla. Pasajeros de distintas edades y lugares. Sus rostros. Sus miradas. Sus posturas cuando están absortos en sus pensamientos, conversando o mirando el agua pasar.  Excusas para construir un relato que permita reflexionar sobre la vida y la fugacidad de la existencia.

Adjunto aquí abajo la última entrega:

https://www.youtube.com/watch?v=qYRvz7ds93E&feature=youtu.be

domingo, 16 de septiembre de 2018

Narración filmada

Hoy quiero traer al blog una pequeña narración que escribí para poder transmitir lo que estoy intentando filmar. Copié esto en base al estilo de Tarkovski, que antes de escribir guiones para que se los aprobasen o financiasen, escribía narraciones que le permitieran transcribir sus pensamientos y sentimientos en base a las películas que estaba concibiendo.

En mi caso, dejo este pequeño texto para que pueda comprenderse, tal vez, a donde me gustaría llevar el trabajo en el taller de tesis, y que por ahora, creo, no lo estaría logrando. 
Luego del texto voy a adjuntar el enlace de la que va a ser mi nueva entrega para el taller. Me gustaría que el que lea esto pueda comparar el texto y el video, ver las distancias y las cercanías que puede haber entre uno y otro. Me gustaría que pudiera comentar si alguno de los dos le gusta, o si ninguno, o si algunas cosas si y otras no.
En el video no se busca ilustrar el texto, sino ver si funciona una relación de forma.

El texto a continuación no presenta una narración lógica, sino más bien describe imágenes y momentos, y una sensación, por debajo, común. 


El niño mira por la ventana, entretenida está su mirada en el río. La abuela está absorta en sus pensamientos, de espaldas al río. La hermanita del primero se sienta al lado de su hermano, él la empuja. Bromean. 
La embarcación gira, se nubla, y una luz rasante se refleja primero en el suelo, luego en sus rostros.
Es el atardecer. a oscuras viajan en la embarcación abuelos, niños y adultos. Están visiblemente cansados. Comentan algo pero luego vuelven al silencio. Puede verse que uno es un pescador. Un muchacho tiene la mirada perdida y pestañea largamente. 
Ahora, como en un sueño, estamos en la oscuridad total. Unas luces parpadeantes nos hace pensar que delante hay un vehículo, y que es otro, desde donde miramos. Luego la negrura. Carteles en la ruta confusos (el cristal húmedo abstrae las figuras, las borronea). Nos abismamos en el misterio.
El sonido se va disipando y un rugido tenue aparece, es el rumor del mar. La noche lo abarca todo, aparecen el miedo y la incertidumbre. Luego va aclarando, y se oyen algunos coches, el pedaleo de una bicicleta, algunas voces cercanas, y un ladrido a lo lejos. 
Aparecen pescadores en una escollera. Hacía el mediodía bromean y tiran las cañas por enésima vez. 
De tarde ya hace frío, están cansados y sin ganas de bromear. Alguién habla y luego calla, prefieren el silencio. Mañana es lunes, dice el último de un grupo. Nadie responde.
En la embarcación los rostros cansados. Las miradas apesadumbradas, fantasmales. Rumean pensamientos. Se abisman en un letargo que les produce un dulce placer.
  

Adjunto el link del video. No tiene sonido. No encontré todavía una construcción sonora que potencie las imágenes, y antes de que restaran o le dieran una lectura indeseable, preferí dejarlo en silencio.

https://youtu.be/KhVnM4EMtyM

miércoles, 4 de julio de 2018

Historia - Tema y Motivación personal

A continuación expongo la historia, el tema y la motivación personal del trabajo que estoy realizando en el taller.

Motivación personal:

Creo que la motivación personal es una de las cosas que más en claro tengo, y está descrita desde la primera entrada en este blog. Tiene que ver con buscar filmar lo inmediato, lo real, en contraposición a una mirada ficcionalizante. No elijo tampoco el camino de constituir una ficción que tenga mucho de real, directamente lo que filmo tiene que ver con personas y lugares que no están intervenidos y que tienen existencia por fuera de lo filmado. Filmar sin engaños. Sé que igual hay un sentido de la ficción que es imposible de borrar, en el sentido que uno constituye una mirada sobre lo que filma, crea un discurso, recorta, selecciona y la noción de personaje se formula igual. Pero no tengo problema con todo esto, es más, constituye las bases del lenguaje con el que trabajo. 

Tema:

La vida como pasaje, esa sensación de que estamos pero nos vamos. Filmo pasajeros viajando, porque es una forma de reflexionar metafísicamente sobre la vida, o una forma de mirar al menos. Cierto sentido de trascendencia tal vez. De la luz a la oscuridad (no en sentido moral) sino en cuanto a la vida que se apaga y el misterio de la muerte. El río como metáfora del paso del tiempo. Los niños y los adultos, la vida que comienza y se acaba. Vitalidades distintas. Pero por encima de estas palabras busco la sensibilidad en el modo de filmar, afinar la mirada, detenerme a mirar un gesto, un lugar, un momento, ser sensible al ritmo y la tensión temporal de lo que ocurre en el plano. Por eso siento que no importa si de los pasajeros de la lancha colectiva en Berisso salto hacia la ruta de noche, y las señales de tránsito iluminadas por las luces del colectivo. Porque siento que hay una forma de mirar que se asemeja, una correlación. De todas formas no tengo dudas que la segunda parte tiene menos fuerza y por eso pierde un poco de sentido.

https://youtu.be/v5tndJG7Ukk

jueves, 28 de junio de 2018

Segunda entrega del taller

A continuación adjunto el video que presenté como segunda entrega en el taller, de la cual ya ha pasado un buen tiempo.

La entrega mejoró respecto a la anterior. En la corrección se habló de la fuerza de algunos planos y la debilidad de otros. Se criticó el hecho de querer enmarcar el relato, darle una especie de principio y final, también se hizo eje en los distintos lugares a los que disparan las imágenes, la falta de unidad en ese sentido. Coincido con todo esto, y me hicieron ver algunas cosas de las que no me daba cuenta. Creo que la fuerza en el material está en los planos donde la tensión temporal y el ritmo interno están bien trabajados en sus movimientos pasivos y largos, y cuando lo que se muestra en las imágenes remite o genera cosas de las que valen la pena ver y hablar. Por ejemplo el plano de la abuela con un bastón, que espera parada que alguien la ayude para salir de la lancha, mientras ve como los niños suben las escaleras rápidamente. Ella se queda esperando un rato, hay un muchacho de espaldas que no la ve, y finalmente llegan dos personas y con cierta dificultad la ayudan a subir. De alguna manera ese plano funciona muy bien, la tensión mínima pero positiva que se genera, la naturalidad de la situación, la espera, el hecho de no mover la cámara y dejar el plano abierto. Ese plano ligado a otros donde unos niños juegan y sumado a las tomas del río al atardecer y la luz que se disipa mientras se mueven las aguas creo que provocó que un compañero dijera que el trabajo le remite a una concepción de la filosofía griega donde la vida se presenta como un pasaje. La vida como pasaje. Al decirlo el compañero sentí que había sintetizado mucho de mi mirada, que había puesto en palabras lo que yo no podría haber dicho.

Por todo esto la corrección fue muy positiva.
Aun así hay mucho que mejorar. Hay un riesgo en que la mirada y lo que se cuenta sea muy poco, como una mirada rasante sobre las personas, muy poco intervenida y con escasa relación entre los planos. Tengo que seguir preguntándome que preguntas abre el material y que es lo que genera.

https://youtu.be/Y97Ju0CVEpA

viernes, 18 de mayo de 2018

Cine contra espectáculo II

En esta nueva entrada continúo citando algunos fragmentos del libro de Comolli "Cine contra espectáculo", que no podía dejar de lado, y que esclarecen un poco más la postura que he tomado. En ellos se despliega con mucha claridad la oposición fundamental, e irreconciliable, entre dos formas de entender el cine (irreconciliable en sus extremos, no en sus zonas grises o de intercambio, que ha dado grandes obras). 
Me interesa además el breve pero contundente análisis que Comolli realiza sobre las características de las imágenes que hoy nos inundan. 

Comilli reflexiona sobre los recursos formales que se oponen a las formas del espectáculo audiovisual: 

"[...] duraciones que se sostienen, materialidades documentales opuestas a la generalización de lo virtual, montajes articulados, palabras que no sólo son un complemento psicológico y expresan en cambio el sentido de una historia común, de una comunidad a la vez posible e imposible. Otros tantos antídotos, me parece, al desastre contemporáneo de las imágenes para nada y de las palabras para poca cosa, de esas aceleraciones y precipitaciones frenéticas, impacientes, egoístas, que a nuestros sucesores les parecerán tal vez la inscripción irrefutable de la pulsión de muerte que nos arrastra en su desmesura espectacular."

Comolli en otro pasaje reflexiona sobre una gran película de Jean Renoir, que ligada al cambio de percepción en el espectador del siglo XXI, resulta en general un tanto insoportable:

"[...] se convierte de repente en fastidiosa, engorrosa. El tiempo de la encarnación se juzga demasiado largo, demasiado lento. Exige una atención demasiado sostenida. La ambigüedad fundamental de la imagen cinematográfica (analogía/duración) solo puede permitir esperar un goce moroso en llegar, diferido; la duda, la vaguedad, el extravío, la perplejidad, el suspenso mismo reclaman demasiado tiempo de visión. El modo de lectura de la información periodística se impone. Rápido, claro, objetivo." 

"Veo crecer el cansancio de los espectadores ante la representación de la figura humana en su ambigüedad, su resistencia a conformarse a la norma; un cansancio frente a un cine no promocional, que no tiene nada para vender porque su deseo está en otra parte. En los medios, los programas de juegos de la televisión, las publicidades, ese cansancio se traduce en una impaciencia, una prisa por maltratar la figura, por desfigurarla. La figura humana se ha convertido en el objeto de la furia de las imágenes. Demasiado bien lo sabemos: los cuerpos heridos, torturados, asesinados, son el pan cotidiano de las imágenes difundidas por los medios. A la ofensa sufrida por el sujeto filmado se agrega la ofensa de una figuración destructiva."

También Comolli habla sobre "el florecimiento de las llamadas películas documentales" (se puede pensar en Kiarostami como referente), como contraposición a lo anterior:

"No se si todo esto basta para explicar el florecimiento vertiginoso de las llamadas películas "documentales" a través del mundo y en todos los continentes. Por doquier se cierne la sospecha de una borradura de lo real, y como parece urgente y crucial intentar retener algo de él antes de que desaparezca por completo, se solicita paradójicamente la intervención del cine, ese mismo cine que, lo sabemos, fue uno de los vectores de esa borradura."

Sobre esto último me gustaría reflexionar un poco, ya que es el lugar desde donde pienso el trabajo que estoy haciendo en el taller. Si bien han habido incontables películas de ésta índole en este último tiempo, ha sido realmente escasa la repercusión que han tenido respecto al vigor con que cuentan las (utilizando el término de Comolli) imágenes virtuales. Está claro que la causa que más contribuye a este hecho radica en una desigualdad abismal en términos de producción, financiación, distribución, etc. con que cuentan las industrias del entretenimiento. Pero también es una postura muy cómoda justificar la falta de atracción que generan este tipo de obras (que son muy variadas y difíciles de clasificar) atribuyendo al mercado toda la culpa. Es necesario reflexionar sobre las propias obras, sobre si alcanza con sostener un plano general de tres minutos para lograr que una imagen tenga valor. La respuesta a esto último es un claro no; las imágenes más allá de su duración deben ser precisas y coherentes en su búsquedas. Existe la precisión en el arte. Se puede filmar una acción en  un solo plano durante varios minutos, pero no da igual si esto está justificado o no. Creo que en este sentido se ha instaurado un terreno en el ámbito independiente donde queda justificada la falta de reflexión, la falta de trabajo incluso, y de rigor para con el propio material. Sabemos que muchas de las producciones que circulan en festivales o lugares alternativos, más allá de contener "imágenes contra hegemónicas" contienen, en sí mismas, muy poco valor. Los cineastas como Kiarostami, o Lucrecia Martel y  Lisandro Alonso, para hablar en el ámbito local, son pocos frecuentes. Vale aclarar en este caso que el cine de Martel y el de Alonso poco tienen en común, salvo que pueden pensarse en oposición a un cine comercial, de formas hegemónicas, donde también se puede incluir las series en general y los programas de televisión. 
Retomando lo anterior pareciera que por trabajar sobre "lo real" ya es menester otorgar a ciertas obras un valor artístico. Y esto también lo pienso en relación a Lisandro Alonso, director al cual admiro, pero que en general se le perdona su falta de precisión, su decisión irregular en ocasiones, la falta de unidad de algunas de sus obras, largos pasajes de sus películas donde el relato pierde fuerza, y por el contrario se resaltan sus virtudes (que son muchas). Y esto tiene que ver con lo escaso que resulta un cine como el suyo, con el valor inherente que tiene su forma de trabajar sobre la realidad.

Hago a continuación una extraña cita de "Ana Karenina" de Tolstoi para ilustrar que en realidad la sobre dimensión de una obra realista, en un contexto donde lo común es lo convencional (o lo virtual hoy), es en realidad un problema viejo en el arte. 

"Vorkuev criticaba a este pintor por su crudo realismo. Levin le objetó que aquel realismo era una reacción natural y beneficiosa contra el convencionalismo, que los franceses habían llevado en el arte hasta un extremo al que no había llegado ninguna nación. Y añadió que los pintores franceses, en el hecho de no mentir, veían ya poesía. Ana, comprendiéndole, se sintió animada, le aprobó, y, sonriendo, dijo: – Lo que usted ha dicho ahora caracteriza completamente el actual arte francés –la pintura y hasta la literatura: Zola, Daudet–. Tal vez haya sido siempre así: Se empieza por realizar sus conceptions" por medio de figuras convencionales, imaginarias; pero, luego, todas las combinaciones artificiales, todas las figuras imaginarias, acaban por fatigar, y entonces se empiezan a concebir figuras más justas y naturales"


miércoles, 16 de mayo de 2018

Cine contra espectáculo



Imagen de Nostalgia de Andrei Tarkovski

Quiero exponer algunas ideas que he tomado del libro "Cine contra espectáculo" de Jean-Louis Comolli.

Comolli es un teórico francés muy importante. Fue integrante de la renombrada revista de cine Cahiers du cinéma entre 1962 y 1978. Es también director de cine, profesor e investigador.

Aunque no me siento personalmente cercano a sus películas y su enfoque teórico me resulta un tanto ajeno; muy cargado de una dialéctica marxista, que lo lleva a aplicar una visión materialista de la historia del cine, con una retórica que en mi opinión se pierde en demasiado pormenores. Aun así sus textos tienen pasajes reveladores y sumamente interesantes, producto también de que es un autor con muy buena pluma, y que en ocasiones demuestra una capacidad de síntesis admirable, donde pensamientos y paradigmas complejos quedan expuestos en ingeniosas frases.
No está entre mis libros preferidos sobre cine (lejos de la conmoción que me produce leer - y no solo ver- a Tarkovski, por ejemplo) pero aún así dejo algunas citas que creo que definen un poco mi postura en este blog y que movilizan a la reflexión.

Imagen de King Kong vs. Godzilla de Ishiro Honda 

"En su historia, el cine supuso y construyó más de una vez un espectador digno de ese nombre, capaz no sólo de ver y escuchar (cosa que ya no debe darse por descontada) sino de ver y escuchar los límites del ver y el escuchar. Un espectador crítico. Aquel a quien el espectáculo quiere hacer desaparecer. Aquel de quien nosotros pretendemos que no deje de ser. Ese espectador emancipado que prefiero calificar de crítico.
O bien el espectador que viene hoy se construye contra el espectáculo, o bien desaparece como tal. Lo cual quiere decir que si ya no se es ese espectador "emancipado" o "crítico", ni siquiera se será ya "espectador". El "simple espectador" no existe. El espectador es actor de la representación por el hecho mismo de que participa sensible e imaginariamente en ella."

"Al final de la cadena el formateo de las obras audiovisuales termina por ser un formateo del ver y el escuchar, el sentir y el soñar. En el él hay una disciplina en acción. Las formas recortadas e impuestas son reducciones modelizadas de la facultad de pensar. Como el santo en el desierto, el espectador venidero, si viene, será tentado por la enloquecedora batahola de efectos espectaculares que ocupan las pantallas más vastas y numerosas. Deberá defenderse de ellos, encaminarse a la frustración de su hambre de ver, contrariar y contener su apresuramiento hasta que termine de enceguecerlo el parpadeo de las luces y de ahogarlo la acumulación de efectos visuales y sonoros. El cine se construye y se reconstruye sin cesar en su oposición a la parte espectacular que lo ha llevado en su seno, que lo ha inaugurado."

Elegí una imagen de Nostalgia y otra de King Kong vs Godzilla, para reflejar el lema "Cine contra espectáculo" pero también podría haber sido una de Los hermanos Lumiére y de Meliés.




Llegada del tren a la estación de La Ciotat - hermanos Lumiére
Viaje a la luna - Goerge Meliés


Hay algo que me gustaría dejar en claro. La dimensión del cine como entretenimiento o del cine como espectáculo (donde encontramos el cine de género) no es una dimensión necesariamente negativa. Muy por el contrario grandes películas han surgido desde una lógica plenamente comercial. En lo que se está haciendo eje aquí es que está dimensión a aplacado como en ningún otro arte a la dimensión artística del cine, al punto de que se confunden o se desprestigia esta última. 
Otro punto que me gustaría aclarar es que no necesariamente un cine realista o que trabaje fuertemente con el concepto de real es un buen cine, y un cine de espectáculo un mal cine. Pensando así se puede cometer el riesgo de creer que porque uno se despega de las imágenes televisivas o industriales y filma "lo real" (y ¿Qué es lo real? por otro lado) está haciendo arte. Nada más alejado. Los grandes directores han construido universos propios, imágenes imposibles de encontrar en otro lugar que no sea en sus propios universos imaginarios, en sus propios mundos poéticos. Esto es Tarkovski por ejemplo. Su compromiso con la verdad y con la belleza lo llevó a construir un universo poético único, personal, y sin embargo, muy real. 

En Meliés hay una dimensión interesante, Meliés no filma las calles, no filma a personas que tienen vida fuera de los filmes. De alguna manera construye su propio universo. Pero a pesar de esto, creo que no vuelve nunca sobre la realidad o no profundiza su mirada sobre ella. Ya que en su cine todo está al servicio de un truco ingenioso, de un decorado ampuloso, del impacto visual y de una trama sencilla y burda, que simplemente sea divertida. En Meliés ya está latente la idea, que más tarde Hollywood retomará, del cine como olvido de la realidad.
Por el contrario los hermanos Lumiére poseen, aún en su llana simpleza, y precisamente por esto, una mirada llena de asombro, propia de la poesía. Se revela en ellos la ingenuidad y la fuerza de un encuadre preciso. En sus tomas captan momentos que parecieran pocos importantes, pero que sin embargo reflejan una sensibilidad notoria sobre las personas y el mundo.

Hay algo de esto último que pretendo retomar, y que espero pueda verse reflejado en el taller.